Diseño UX-UI para que los usuarios se enamoren de tu web

Escuchaste por ahí el término “UX” o “UI” en el mundo del diseño web, lo investigaste y estás intentando entender a qué procesos se refieren.

Es más frecuente oír hablar de este tipo de diseños. Oyes decir que ayudan mucho, pero pocos te explican por qué y cómo aplicarlos desde 0. Por eso te he preparado este artículo, que viene a responder muchas de tus preguntas. ¡Empecemos!

¿Qué quiere decir exactamente “UI” y “UX”?

La traducción del primer término (UI) es “interfaz de usuario”.
Que dicho de forma muy simple se refiere a lo que el usuario va a usar o ver. O, en otras palabras, aquello con lo que podrá manejar los procesos digitales que desea realizar. Al ser la parte de ingeniería, es trabajo común de un programador y un diseñador.

Y, por su parte, el término “UX” se traduce como “experiencia de usuario”.
En este caso se refiere a lo que la persona percibe interna y emocionalmente al usar una interfaz, en pocas palabras, su reacción.

Ahora que ya está claro el marco de estos términos

¿Es realmente importante mejorar la UX?

Probablemente has dudado sobre si te conviene invertir tiempo y dinero en este ámbito, pues suena a veces muy complejo o innecesario, ¿verdad?

Tu web no está para ser un adorno. Tu web es o será visitada por muchos consumidores digitales y la experiencia de estos dentro de tu sitio tiene mucho que ver con que te contacten o compren.

Si un sitio web es ineficaz, este será abandonado, de promedio, en menos de 15 segundos. Y lo peor es que 9 de cada 10 usuarios que perciban una mala experiencia no regresarán, pero sí serán propensos a compartir su opinión con otros.

Si quieres formar parte de estas estadísticas puedes olvidarte de la UX.

Una buena experiencia para el cliente online siempre refleja grandes beneficios en visitas, conversión y, por ende, en ingresos. ¡Tenlo en cuenta!

No es algo realmente complicado de llevar a cabo. A continuación algunos consejos para sobresalir aplicando el diseño UX-UI.

Adapta tu sitio web al perfil de tu usuario objetivo

¿Pero para quién vas a mejorar la experiencia? ¿Sabes realmente a quién vas a dirigirte? Esas dos preguntas abarcan más de lo que crees.

Si ya hiciste una investigación y segmentación (targeting) y ya tienes el perfil de tu usuario objetivo, llévalo ahora a la UX de tu web.

Debes partir de ahí para crear una experiencia acertada para dicho perfil. No puedes presentar una página web con un texto muy formal y científico si la edad de tu visitante objetivo es, de promedio, de 15 a 23 años, y su interés en internet es lo viral en redes sociales.

Usa la información definida para adaptar colores, imágenes o parte de tu forma de escribir según lo que le gusta. Este, inconscientemente, al sentirse cómodo y familiarizado, será más propenso a permanecer.

Al final, verás el beneficio de adaptarse a los intereses del usuario en tus estadísticas.

Crea un menú de navegación preciso y accesible

Uno de los errores más comunes al crear una página web es no analizar la eficacia del menú. Si este es el medio con el que el usuario se mueve en el sitio, entonces, ¿qué tan importante crees que es su cuidado?

Debes enlistar todas las páginas y definir cuáles son las más relevantes para estar en el menú principal.

Los enlaces deben ser lo más generales y directos posible: encuentra las palabras que tu target espera ver, define las que son clave y analiza, por ejemplo, la web de algún competidor.

Utiliza submenús, pero sin saturar ni llegar a confundir toda la estructura.

Y, para ayudar al visitante a saber de su existencia, es muy favorable que muestres iconos y/o algún tipo de efecto. Indicaciones visuales como esas son de gran beneficio en la UX, también, por ejemplo, para dar a saber en qué página se encuentra uno.

Algo también primordial es la accesibilidad, ese recurso tan amado por todos los usuarios de una página: El Silencio.

Lo más efectivo en este aspecto es tener un menú “estático”. Un menú fijo termina agradando más al usuario porque le hace perder menos tiempo y esfuerzo, llevándole exactamente a lo que busca.

Añádele importancia a tu buscador interno

Algo que tiene mucho que ver con ofrecer una buena experiencia en un sitio web es el buscador. Para empezar, si el tuyo no tiene uno, estás perdiendo demasiado.

El cibernauta promedio, de forma inconsciente, se acostumbró a navegar mediante búsquedas, tal vez por los 19 años que lleva Google en marcha. Además, seguro que sabes que siempre lleva prisa, y explorar toda tu web no es su principal objetivo.

Para ello, te recomiendo consultar programas de creación web que te proporciona un buscador interno propio. La cuestión es que si tu sitio tiene gran contenido, el buscador va a ser un gran aliado para él y, al final, para ti.

Se debe tener lo más accesible que se pueda. Debe estar en el top de tu pagina y con un tamaño no tan pequeño. Incluso es más eficiente que sea también estático para blogs y tiendas online medianas y grandes.

No satures el espacio pero sé adecuadamente minimalista

Es bien sabido que una página repleta de elementos sin orden no va a resultar muy efectiva.

Las personas quieren claridad en la interfaz de un sitio, y es algo que muchos webmasters no terminamos de entender hasta el día de hoy.

Sin caer en la exageración, debes limpiar tu interfaz, reducirla a lo esencial o a lo que, en verdad, le interesa o le puede servir al usuario. Antes de querer mostrarlo todo en todas partes, define la importancia de los elementos de tu web en niveles y, al final, elimina los que realmente son de muy poco valor.

Pero solo acomódalo, porque no se trata de eliminar todo lo que puedas de la interfaz. La cuestión es que el objetivo no debe ser exactamente tener pocos elementos, sino tener los adecuados en los lugares adecuados.

De eso trata una buena experiencia en una web: de satisfacer más que de tener muchos espacios en blanco sin saber por qué.

Infinidad de sitios utilizan menús o cajas de contenido que se pueden ocultar y mostrar cuando uno quiera, bien, pues eso es un ejemplo directo.

Mide tu diseño UI y la UX constantemente

Algo muy importante es que analices tu sitio periódicamente.

Puedes empezar con algo sencillo, como un sistema de valoración por estrellas o una encuesta general para conocer lo que el usuario piensa acerca de lo que experimenta en tu web. Es un recurso que utilizan muchos sitios poderosos y que es fácil de aplicar.

Fíjate como cosas que aparentan ser tan sencillas (enlaces) tienen un alto impacto en la UX si se estudian.

Tienes que cambiar tu enfoque al utilizar Google Analytics: deja de hacerle caso a las llamadas “Métricas vanidosas” como el número de visitas.

Estas son engañosas, porque no te dicen realmente demasiado acerca de los usuarios.

No te olvides poner la mira en los datos accionables, como el porcentaje de rebote.

La UX y el diseño UI son todo un mundo por descubrir.

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